Un grupo de jóvenes emprendedores ha utilizado vinos y vinagres de Jerez como materia prima de referencia para crear una ‘soja española’, Quiole.

 

Un grupo de emprendedores gaditanos ha unido esfuerzos para crear una nueva salsa jerezana, llamada Quiole, de sabor umami y apta para celiacos y alérgicos. «Hemos desarrollado una patente mediante investigación, pruebas y desarrollo utilizando los licores de vinos y vinagres de Jerez como materias primas de referencia (conocidos de sobra tanto nacional como internacionalmente por su alta calidad), especiados y toque de azúcar de caña, dando así con una soja española de gran calidad ( equilibrio y justo punto salado) de un delicadisimo sabor umami», explica uno de los miembros del equipo, Vicente Gomez Cuquerella.

Explican que no sólo se ha contado con materia prima de la tierra (el licor de vino, el vinagre, el azúcar y las especias), sino que la totalidad del proceso para la obtención del producto hasta su embotellado y distribución se realiza en su totalidad en Jerez.

El objetivo era crear un nuevo condimento para todo tipo de consumidores: la salsa carece de  tipo de alergenos, gluten y sulfitos, su precio es de 5,20 euros (ahora 4,85 euros cono oferta de promoción) por botella de 37,5 centilitros, y se está pensada para un consumo que va desde el hogar hasta la industria agroalimentaria, pasando por la restauración. Y es que los productos que contiene sabor umami de manera natural, están, según indican, muy bien valorados en este sector agroalimentario. Ponen como ejemplo el tomate natural, champiñones, queso parmesano o el jamón serrano. En los restaurantes donde han dado a conocer el producto ha tenido buena aceptación, y actualmente están desarrollando para ellos un formato específico, de un litro sin cristal. Explican que uno de ellos El Lola de Tarifa, ya está haciendo pruebas con la salsa para su próxima carta.

Indican que la salsa se puede utilizar con otros productos umamis como con verduras (ensaladas, cremas, salteados u otras bases), para arroces, pastas, guisos o para infinidad de técnicas de cocina  (macerar, empanar, rebozar, potenciar….), para carnes y pollos (guisados y al horno), tartar y steaktartar de atún osalmón e incluso para salsas de pescados y mariscos, y cockteles como el bloodymary.

Pero el uso que de momento más ha llamado la atención de los consumidores es la mezcla y homogeneización con la mayonesa, que se puede utilizar para acompañar unas patatas fritas o hacer una ensaladilla.

La textura es como la de la soja: no se trata de un vinagre, un vino ni una reducción de Pedro Ximénez. Ellos le llaman la ‘soja española’ porque la Premio Nacional de Gastronomía, Paz Ivison, la cató y le denominó así: la posible nueva soja Española. El resultado de esta cata fue el siguiente: la experta definió su olor como a medio camino entre la salsa Perrins y la soja de toda la vida. En boca es más delicada y suave y predominan el vinagre y el vino, con recuerdo de especias. Se identifica con el Jerez. Tiene un toque dulce, un puntito salado y no es invasivo: respeta los sabores de los productos a los que acompaña «aportándole un delicadisimo matiz umami.»

De momento, la salsa se puede encontrar en Jerez (en Montesierra, en avenida Nazaret con Duque de Abrantes; en La Casa del Jerez en Divina Pastora; en La Vinoteca de la calle Lancería, en Licores Corredera y Bellotera, ambos en la calle Corredera,; en Sherrymar en la plaza del Progreso; en Panyqueso en la Urbanización El Bosque; en Carnicería Nieves en Torres de Córdoba y edificio Aries 2, y en la Mantequería jerezana de la calle Algarve) y en El Puerto (en el despacho de vinos de la Bodega Gutierrez Colosia, en Avenida Bajamar 40).