El establecimiento ha sido sometido a una reforma para hacerlo más luminoso. Entre las novedades está que se ha habilitado en el comedor un vivero para marisco

El Mirador del Roqueo ha inaugurado temporada con novedades: ha habido cambios en la decoración que han conseguido aportar más luminosidad  a este establecimiento.

Las lámparas se han multiplicado, y la decoración y la mantelería dan otro aspecto a El Mirador. Un punto llama especialmente la atención: la creación de un vivero para los bogavantes, esas peceras que se ven en la marisquería y que expone a los mariscos, aún vivos.

Se trata, indican desde el establecimiento, de sorprender al cliente con un nuevo aspecto después de años sin cambio y darle un aspecto más moderno y elegante aprovechado el cambio de temporada. Volvió abrir sus puertas para dar inicio a la temporada poco antes de la Semana Santa.

Con respecto a la cocina, no ha cambiado mucho, puesto que El Mirador siempre ha basado su oferta gastronómica en cocina tradicional, con pescado de Conil y arroces, y así sigue siendo. Del 5 de mayo al 5 de junio, el establecimiento participa en la Ruta del Atún de Conil. Como platos especiales con motivo de estas jornadas ofrecerá Canelón de calabaza y atún al aceite de trufa y Tartar de atún rojo (aquí puedes ver más información sobre este evento, aquí sobre las jornadas dedicadas al atún en diversos municipios de la provincia y aquí otros actos gastronómicos de Conil de la Frontera).

El establecimiento, situado sobre un acantilado de la playa de Conil (Calle El Roque, dirección Fuente del Gallo) y con unas vistas de impresión, abre todos los días en horario de almuerzos y cenas, excepto los miércoles.

Puedes conocer más sobre este establecimiento aquí. La imagen que acompaña a estas líneas ha sido cedida por el establecimiento.
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