Harte Decoraciones transforma el recinto en un fondo marino gracias a las pinturas de peces de la zona. Con la iniciativa se quiere potenciar esta plaza gaditana y atraer a los más pequeños, a los que se desafiará a encontrar llaves y otros elementos en el gran mural.

 

Primero fue Zahara de los Atunes, después Barbate y ahora, Cádiz. Los mercados gaditanos se están hundiendo en el fondo submarino por culpa de Harte Decoraciones, la empresa que se ha encargado de transformar paredes, bóvedas y techos en un espacio donde nadan peces espadas, rayas o atunes.

En el caso de Cádiz, la propuesta parte de la Asociación de Detallistas, Asodemer, que quería revitalizar el Mercado del Rosario, uno de los dos con los que cuenta la ciudad. Este espacio se inauguró en junio de 2003 para acoger a los minoristas de los desaparecidos mercados de San Severiano y La Merced. Es la planta baja de un edificio de viviendas, y esto ha tenido consecuencias a la hora de convertirlo en un fondo marino de forma convincente. Lo explica Hoko, que forma Harte Decoraciones junto con Adrián Hidalgo y Rafa Caballero. El Barbate y Zahara trabajaron en bóvedas altas, y aquí con techos bastante más bajos. Con los motivos más cerca de la gente, hay que esmerarse más: los peces tienen bastante más detalle. Todos excepto uno: un pescadito de especie indeterminada que pintó el alcalde, José María González, durante la visita inaugural de la nueva decoración. Le habían dejado una silueta, que rellenó de negro y al que le añadió aletas mientras la gente le jaleaba. Le hubiera gustado dar más “matices” según bromeó después. En todo caso, el ‘pez kichi’ y el proceso de pintado puede ver el vídeo de abajo.

El trabajo ha llevado un mes y medio, aunque los preparativos se han alargado más; no es sólo pintar y crear los relieves, sino también hacer las estructuras donde están.

El objetivo de todo este trabajo es atraer a la gente al mercado de Extramuros (y que se vayan “con las bolsas llenas de mandaos”, según deseó el alcalde), empezando por los más pequeños. Se pretende acostumbrar a los niños a ir al mercado y a familiarizarse con sus productos; estas llamativas pinturas de peces servirán de cebo al interés infantil. Y no sólo las pinturas. Ya se ha creado una gimkana para que los más pequeños disfruten y aprendan con la visita a la plaza.  En ella, se les pregunta quién es uno de los dioses de la antigüedad representados, cómo se conoce uno de los peces… hay dos pruebas más que invitan a explorar todos los techos y paredes hasta dar con la respuesta: Cuál es el color de una morena que aparece escondida en una cueva y el de la roca donde se apoya la famosa llave del fondo del mar. Por último, se invita a los niños a dibujar un pez en el folleto de la iniciativa.

El primer colegio no se hizo esperar: su visita estaba prevista para la misma mañana en la que se inauguró la decoración.

Más información sobre el Mercado Virgen del Rosario, aquí.