Los hermanos Gómez Lucas estrenan bodega propia en San Fernando coincidiendo con la comercialización de su primer blanco

La bodeguera isleña Mahara Viticultores comercializa su primer vino blanco casi al mismo tiempo que inaugura bodega propia en Polvorines de Fadricas.

El blanco está hecho con uva palomino procedentes de Chiclana y de dos tipos de terreno: albariza y arena. La idea que barajaban era crear un vino que una los tres tipos de suelo de viñedo que se dan en la provincia de Cádiz, aunque se les ha resistido el de barro. Salen al mercado 5.073 botellas bajo la denominación de Amorro, la misma que ya utilizaron para su anterior tinto, el segundo vino de los hermanos Miguel y José Gómez Lucas, que estaba elaborado con tintilla de Rota y tempranillo. El primero, Mahara, se componía exclusivamente de tintilla.

Miguel Gómez define el nuevo Amorro como un vino “peligroso”, de esos blancos que se toman frescos con el aperitivo o el tapeo y se beben sin sentir. Entra en la filosofía de la casa de crear vinos que se beban “a morro, por botellas y hasta por cajas”, de vinos disfrutones que “no compliquen la vida”. Este blanco,  que no es exuberante aromáticamente, pero sí “elegante y fino, muy vertical”, tiene once grados.

El vino sale al mercado en unos momentos en los que en Mahara están “pletóricos” debido a que por fin tienen su propia bodega, situada en el 19 de Polvorines de Fadricas, que les permitirá seguir experimentando con los vinos. Lo próximo será, seguramente, un vino fermentado en ánfora durante nueve meses al que llevan tiempo intentando poner la camisa de fuerza porque “es muy loco, incluso para nosotros”.

Más información sobre el proyecto de Mahara, aqui.