Son, aseguran, imposibles de replicar en el futuro: La bodega presenta los nuevos vinos finitos de los años 2010 y 2011, procedentes de la crianza estática (en dos botas) durante 8 y 7 años.

 

González Byass ha presentado el Fino de Añada 2010 y Fino de Añada 2011, los nuevos “Vinos Finitos” de la Casa de Tío Pepe. Proceden es de dos botas que han permanecido en crianza estática 8 y 7 años, respectivamente. El clima, la tierra albariza y la Palomino Fino son los “tres elementos clave en el devenir de estos vinos únicos”, que “marcan la esencia de dos joyas enológicas embotelladas en el momento óptimo, cuando su estilo y expresión de Fino son máximas”, explican desde la bodega.

La vendimia y la climatología de 2010, un año fresco con una pluviometría muy generosa, y la de 2011, con periodos concretos de predominio de levante, temperaturas suaves y un régimen de lluvias algo superior a la media histórica, han determinado, en parte, la personalidad de los primeros Finos de Añada de González Byass. Elaborados a partir de las uvas de Palomino Fino de los Pagos Carrascal y Macharnudo, estos Vinos Finitos, “imposibles de replicar en el futuro por su escasez”, han envejecido durante 8 y 7 años en la bodega de La Constancia, bajo el mimo y cuidado de Antonio Flores, enólogo y master blender de González Byass.

El resultado, “dos maravillas de Jerez irrepetibles, que comparten un carácter rotundo y vigoroso, pero que reflejan las particularidades de la vendimia y del clima de cada año”. Fino de Añada 2011 -que definen como albariza embotellada-, es intenso y de color dorado con reflejos verde oliva. “Sensaciones de talco y tiza redondean su paso por boca espectacular, seco, salino y ligeramente cremoso”. El Fino de Añada 2010, “flor sublimada”, destaca por un color oro pálido, elegante y afilado. En este Fino, expresión del segundo terroir del Jerez, la bodega, afloran aromas punzantes que arropan los frutos secos de la Palomino Fino y que “explosionan en boca dejando un final excelso, salado y sápido”.

Los Finos de Añada, presentados en primicia en el VI Sherrymaster by Tío Pepe por Josep Pitu Roca, sumiller de El Celler de Can Roca, explica la bodega, son un nuevo ejemplo de su apuesta por recuperar y devolver a la actualidad el legado enológico de Jerez, un trabajo en el que es decisiva la labor del centro de investigación CIDIMA (Calidad, Investigación, Desarrollo, Innovación y Medio Ambiente). “Es otra muestra de innovación mirando al pasado y un paso más en la expansión de la #SherryRevolution, el movimiento global creado por González Byass que ha llevado al Jerez a vivir una nueva edad de oro a nivel mundial”.

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