Los alumnos de un máster en Comercio Exterior probaron el famoso lomo en una de las clases, maridado con un oloroso de Toro Albalá, de la DOP Montilla Moriles.

 

La idea fue de Rubén Sevilla, estudiante de Comercio Exterior que actualmente trabaja para las Bodegas Toro Albalá de Córdoba: Maridar uno de sus vinos, pertenecientes a la Denominación de Origen Protegida Montilla Moriles, con el lomo en manteca de Paco Melero de Vejer. Y funcionó. La sesión realizada en la bodega, a puerta cerrada, fue un «éxito», explica. El maridaje se hizo con el Oloroso Marqués de Poley.

Así que decidió sacar esta combinación del recinto de la bodega y llevarla a los alumnos que están estudiando el Máster en Comercio Exterior y a su profesor, claro, Antonio Ruíz Sánchez, que también es director de las jornadas Lujo-Gourmet que se celebran todos los años en Córdoba para fomentar la exportación de  productos de lujo andaluz.

La presentación en la Universidad de Córdoba se ha realizado concretamente a la treintena de estudiantes de la asignatura de English for Negotiating del Máster. Entre ellos, diez extranjeros, procedentes de Italia, Corea, China, Vietnam y Colombia. Tras la experiencia, el profesor no tiene dudas: el lomo en manteca de Paco Melero es un producto gourmet susceptible de exportar, aunque con varios ‘peros’. El primero, que hay que estar muy preparado para hacerlo y es mejor afrontar primero el mercado nacional, y el segundo, que la naturaleza del producto le cierra las puertas de los países musulmanes. «Es un producto gourmet con una calidad altísima, con posibilidad de exportación», por lo que, pese a las dificultades, «merece la pena complicarse la vida» para hacerlo.

También ha hablado de la experiencia Pilar Bujalance, directora de Marketing de Toro Albalá: “El oloroso es unos de los vinos más aromáticos dentro de los vinos generosos. Es ideal para armonizar con el lomo en manteca. Este plato típico de Vejer une perfectamente con los vinos de Montilla-Moriles que son secos y ricos en aromas especiales ”, aseguró.

Posteriormente, también el propio Paco Melero tuvo la ocasión de comprobar cómo marida su lomo en manteca con el vino cordobés.