José Campos juega con los nombres de los jugadores del Cádiz y el estadio para elaborar un libro de recetas con platos como el “Manolín Buevo Revuelto”

La tortilla de “Jamón de Carranza”, “SashiMi-gueli” o el “carpaccio de Rapepe Mejías” son algunas de las recetas que se pueden encontrar en el libro ‘Tapas del Cai’ de José Santos (a la venta, sólo en formato electrónico, en Amazón por 3,99 euros.

José quiere unir así tres elementos: la cocina, a la que se dedica desde hace unos veinte años -desde hace doce imparte clases-, el fútbol -es colaborador en espacios culinarios radiofónicos y televisivos del Sevilla FC desde 2008- y el humor.
Estos tres ingredientes han dado como resultado ya varios libros dedicados a diferentes equipos de fútbol. En todos ellos juega con los nombres de los jugadores para bautizar unas elaboraciones que, por lo demás, son muy fáciles de hacer un aptas para principantes.
Comenzó por los equipos de su ciudad natal: El primer libro fueron las Tapas en Rojo y Blanco dedicado al Sevilla, donde se recopilaban 200 recetas que había elaborado a su paso por la radio y la televisión del equipo desde 2008. Después vinieron las ‘Tapas en verde y blanco’ dedicadas al Betis.
Los libros, explica, tuvieron muy buen acogida. La facilitdad de las recetas hizo que incluso señores ya mayores que nunca habían pisado una cocina se animasen a comprar los libros.
Tras Sevilla vino el resto de España: actualmente tiene libros de tapas colchoneras, culés, de Pintxos Txuri Urdin, de la selección española y, por último, del Cádiz, publicado hace aproximadamente un mes y de momento con sesenta recetas. Entre ellas está el “Manolín Buevo Revuelto”, la tortilla de “Jamón de Carranza”, “SashiMi-gueli” o el “carpaccio de Rapepe Mejías”. Este libro, a diferencia de los primeros que escribió, sólo está disponible en formato digital.
“El libro ‘Tapas del Cai’ pretende ser un libro de tapas de los recuerdos y la nostalgia de los futboleros de toda la vida. Y es que todos somos capaces de transportarnos en el tiempo gracias al recordar de cuando íbamos de pequeños a nuestro estadio acompañados de uno de nuestros familiares mayores. Pensar en esos tiempos (en nuestra infancia), en esos futbolistas y hacerles un plato de cocina es una felicidad plena que muy pocos pueden tener a su alcance. Un guiño a nuestros cromos que una vez de mayores, podemos recrearlo en nuestros fogones. En resumidas cuentas; es el gran homenaje a nuestras familias, a nuestros colores y a nuestro equipo que generaciones enteras no creían en verlo , pero que se hizo realidad; la realidad de ser la afición más querida de España”, explica en la descripción del ejemplar.

margico847

La receta dedicada a Mágico González