La empresa se ha hecho con el local de Plocia, de unos 400 metros cuadrados, y con otros 300 repartidos en las plantas superiores que destinará a una pastelería.

 

El propietario de La Vaca Atada, el establecimiento situado desde hace tres años en la calle Nueva, abrirá una parrilla argentina y una pastelería en el número 17 de la calle Plocia, donde se ubicaba en antiguo Horno de Gloria, cerrado en 2016 tras un siglo de historia.

La empresa se ha hecho con parte del antiguo local de la Gloria, en concreto con el local que tiene acceso por la calle Plocia y cuatro plantas en altura unidas por un montacargas, de entre 60 y 70 metros cada una. En la planta baja irá un asador parrilla al estilo de Argentina, país de procedencia del propietario, Javier Senese. Parte del espacio de las otras plantas se destinará a un obrador de pastelería para abastecer a La Vaca Atada, cuya oferta se basa en platos dulces y salados fríos.

Todavía no han empezado los trabajos, aunque sí se han realizado algunos trabajos de limpieza y desescombros que han permitido descubrir paredes y arcos originales. Se trata de un local singular y sorprende incluso en su estado actual, explica Javier. El futuro diseño se ha encargado a la misma persona que hizo la reforma del local de Nueva, Bruno Bermúdez. Aunque los plazos dependen de la agilidad de licencias y trabajos, espera que la inauguración pueda realizarse este verano.

La buena salud de La Vaca Atada ha hecho que desde hace ya tiempo sus propietarios barajen planes de expansión. Desde hace un año empezaron a funcionar como franquicia y ya tienen contratos firmados en Madrid, Valencia y Barcelona, cuya materialización sólo está a la espera de encontrar un local adecuado.

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