Verde Pistacchio elige la calle Ancha de la capital gaditana para abrir una heladería fuera de Roma, mientra que un neoyorquino decide abrir en la plaza Candelaria tras enamorarse de la ciudad. No es la única novedad: Bajo Cero se muda a San Francisco desde el Campo del Sur.

Dos nuevas heladerías en el centro de Cádiz suman acentos internacionales a la oferta hostelera. Tras descartar ciudades como Barcelona y Madrid, en Ancha abrirá una pareja italo-española en la que será el primer establecimiento de la marca Verde Pistacchio fuera de la capital italiana, mientras que en Candelaria un neoyorquino enamorado de Cádiz ha abierto Bolas.

Verde Pistacchio: de Roma a Cádiz

La obra de Verde Pistaccio.

La obra de Verde Pistaccio.

Se trata de una heladería con un aspecto muy peculiar: dentro tendrá una furgoneta Volswagen (en la imagen, la tienda de italiana; la foto es del establecimiento). Verde Pistacchio es una empresa que funciona en Roma y que está iniciando su expansión. Una expansión que, curiosamente, ha empezado por Cádiz. Es la ciudad que han elegido la italiana Amalia Spagnoli y el gaditano Carlos Rafales, la pareja que emprenderá este negocio y que durante varios años ha residido en Milan. Estuvieron barajando ciudades más grandes, como Barcelona o Madrid, pero han pesado más los temas familiares; empezarán en una ciudad que conocen, que tiene turismo y un clima que invita a tomar helados buena parte del año. Además, eso de la furgoneta cuadra con la imagen más surferilla de la provincia.

La nueva heladería abrirá, si todo sale según lo previsto, a principios de junio. Lo hará en el número 13 de la calle Ancha, el mismo local que ocupaba la zapatería Nicolás. A pocos metros está la heladería más emblemática de la ciudad, Los Italianos. “Puede ser un riesgo, pero la verdad es que nos enamoró el local; sentimos que es donde teníamos que estar”. El espacio que tiene la antigua zapatería les convenció para ubicarse allí, convencidos también de que su oferta es distinta.

La heladería, ahora en obras, contará con un obrador a la vista para que la gente pueda ver cómo se realizan los helados; habrá una veintena de sabores, los clásicos y algunos de la casa. Podrán llevarse y también probarse en el interior del local o en la terraza, porque habrá algunas mesas. En proyecto está el crear algún tipo de atracción para los más pequeños y servir cafés. Los desayunos llegarán en septiembre u octubre, explica Amalia.

Bolas, desde Nueva York pasando por Polonia

Dennis, al frente de la Heladería Bolas.

Dennis, al frente de la Heladería Bolas.

Bolas está en el número 3 de la plaza de la Candelaria, muy cerca de la esquina con Santo Cristo. Abrió hace seis semanas de la mano de Dennis McEvoy, un neoyorquino que durante los últimos años ha vivido en Polonia… hasta que viajó a Cádiz, se enamoró de la ciudad y decidió establecerse aquí.

El establecimiento ofrece una treintena de helados artesanales, aunque el número depende de la temporada. Los tiene clásicos, y también algunas fórmulas originales, como el de limón con albahaca o el de lima con cilantro. Además, cuentan con varios tipos de helado de chocolate: belga, mousse, con leche, stracciatella… También sirven cafés. Los helados se pueden tomar para llevar y también consumirse dentro del local, que cuenta con una sala equipada con mesas bajas. Bolas abre desde la una de la tarde y hasta la noche.

Bajo cero, del Campo del Sur a San Francisco

Bajo O en San Francisco.

Bajo O en San Francisco.

Hay dos novedades más esta temporada en Cádiz. Una es el traslado de la heladería Bajo Cero, que estaba en el Campo del Sur y ahora está en plena plaza de San Francisco (San Francisco 7), donde abrió hace unos quince días. Ofrece 24 sabores de helados y funciona de una y media de la tarde y hasta la noche. La otra novedad es la apertura de La Granja en La Viña, que ya contamos aquí.