El jerezano pone en marcha Tentesano como una nueva línea con identidad propia dentro del negocio familiar de cátering.

El futbolista jerezano Bruno Herrero ha puesto en marcha una línea de comida a domicilio que concilia el no cocinar con la comida sana y que distribuye a toda España, y que permite recibir en casa desde menús semanales hasta tentempiés aptos para deportistas o personas que deseen cuidar su alimentación sin ponerse el delantal.

Hay varias opciones. Se pueden elegir planes semanales, que son de tres tipos: deportivo, hiperproteico y saludable (pérdida de peso). Próximamente se incorporará una cuarta modalidad, la vegana. En los tres casos, se trata de un plan semanal de diez platos, dos diarios, que cuestan 50 ó 45 euros. Además, cada plan incluye una propuesta sobre cómo ser la alimentación a lo largo de todo el día para conseguir los objetivos marcados, ya sea rendir en el deporte, perder peso…

También se puede optar por platos sueltos, sin necesidad de que se incluyan en un menú. Para ayudar a elegir los más indicados, se dividen en tres tipos: ricos en proteínas, hidratos o vegetales. Aparte está una propuesta bastante original dentro de la comida a domicilio, los tentesanos, platos más bien tirando a dulces (como cereales o barritas) para tomar entre horas o tras los entrenamientos, por ejemplo.

Bruno explica que con este nuevo negocio, que ha arrancado hace pocos días, compagina su faceta más deportiva con una la gastronomía y la nutrición, un tema que le apasiona y que estudia actualmente. La idea de crear este negocio surgió, además, porque permite abrir una nueva línea dentro del negocio familiar, Alcázar Catering.

Para el futbolista, actualmente en el San Fernando CD, este tipo de comida tiene mucho futuro, especialmente en las grandes ciudades, porque permite mantener una dieta saludable aunque no se tenga tiempo. El sistema es el siguiente: la comida se encarga con una semana de antelación (de miércoles a miércoles).   Los platos se elaboran en Jerez con productos cien por cien naturales, explica, que se someten a una bajada súbita de temperatura. Después se envasa al vacío y se pasteuriza. El reparto se realiza con transporte especial en frío. Una vez en casa, el plato ha de guardarse en el frigorífico, a menos de 5 grados. Así aguanta hasta quince días. Para prepararlo, hay que hacer un pequeño agujero en el film protector del envase y calentarlo en el microondas.

Además, la empresa ofrece asesoramiento nutricional ofrecida por expertos.

Se puede acceder a la página web del establecimiento aquí.

Gachas de avena, el primer 'tentesano' de la firma. Todas las fotos han sido cedidas por el establecimiento.

Gachas de avena, el primer ‘tentesano’ de la firma. Todas las fotos han sido cedidas por el establecimiento.