Las pastelerías gaditanas ponen a la venta los primeros dulces caravalescos: desde unos nuevos pitos de hojaldre y yema, hasta los coscurrillos de toda la vida de dios… del dios Momo.

 

Cuscurrillos, tortas de Carnaval, y ahora también pitos de hojaldre y yema. Aunque no lo parezca a primera vista, el Carnaval gaditano tira para lo dulce en gastronómico; tanto es así, que también se bebe dulce: Glorias y Canastas para entrar en calor en esas noches a la rondando ilegales.

El recién llegado

Los pitos. Imágenes cedidas por el Obrador Fierro.

Los pitos. Imágenes cedidas por el Obrador Fierro.

Pero vamos a lo que es el comé. Este año, con una novedad colorista: el pito de Carnaval de hojaldre, elaborado por el Obrador Fierro (más datos aquí) de Puerto Real y a la venta en Fabripan de Cádiz (Pinto Zuloaga 22, en La Laguna) al precio de tres euros, aunque cuando avance la fiesta se podrá encontrar en un mayor número de establecimientos.

David Fierro explica que tanto ellos como Fabripan buscaban algo diferente para este año, y al final optaron por el pito de Carnaval. Fierro agradece a la empresa de carpintería de aluminio Cercosur el que les haya proporcionado el molde necesario para elaborar este colorido dulce. El pito está formado por una base de hojaldre artesanal, una capa de yema confitada con virutas de chocolate negro, una capa de pasta brisa, otra de yema y una última de hojaldre. Por arriba lleva un baño de color que recuerda a las serpentinas carnavalescas -estos colores se deben a un glaseado espejo con color- y la palometa y demás detalles está hecha con pasta brisa.

El dulce, explica Fierro, no es precisamente pequeño: tiene unos quince centímetros de largo y pesa 200 gramos.

Los de siempre

Una bandeja de coscurrillos, en una imagen cedida por el horno de Pepe Rueda.

En el Horno Pastelería Pepe Rueda, en el barrio de Loreto, tiran de tradición para ofrecer los corrusquillos y las tortas de Carnaval. En realidad, este el único dulce que se relaciona tradicionalmente con el Carnaval de Cádiz. De masa dura y crujiente, lleva avellanas y canela y al parecer debe su nombre a la palabra ‘corrusco’ un pan o bizcocho muy horneado y crujiente. En el año 1963, estos dulces alcanzaron mayor protagonismo debido a que dieron nombre a una comparsa de Paco Alba, ‘Los Corrusquillos gaditanos’, con tipo de vendedores ambulantes y hasta aromatizados con con canela.

Este dulce sólo lo hacía La Gloria, hasta que cerró. Desde el año pasado, Pepe Rueda -que fue maestro pastelero el horno gaditano hasta su cierre- recuperó la tradición en su negocio. Los corrusquillos están a 4 euros la media docena, y las tortas a 1,20 la unidad. Más información sobre la pastelería, aquí.

Las tortas de Carnaval, realizadas con almendra y aromatizadas con ajonjolí,  también se pueden encontrar en Don Pan desde mediados del mes de enero, a 0,90 euros. Más información sobre este establecimiento, aquí.

Tortas de Carnaval de Don Pan. Foto: Cosasdecome

Tortas de Carnaval de Don Pan. Foto: Cosasdecome

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