Un proyecto de saca de vinos cuenta empieza a funcionar con la mayor parte de las botellas ya vendidas a  restaurantes y tiendas especializadas.

Las Botas es un proyecto de Cesar Velazquez de Balandro Vinos y del sumiller profesional Raúl Villabrille que pretende aunar el mundo de los vinos tradicionales de Andalucía desde el punto de vista comercial y desde el punto de vista de su servicio en el restaurante. Su primera producción, obtenida de botas de bodegas gaditanas, ya está prácticamente vendida. Aunque aún queda al menos un mes para que se embotelle el amontillado y el palo cortado, ya tienen destinatarios: la alta restauración y las tiendas especializadas. Entre los clientes están restaurantes con dos estrellas Michelín, como Echaurren.

Villabrille explica que los vinos han llamado mucho la atención más allá de Despeñaperros, por lo que el 20% se quedará en Andalucía. El resto se repartirá por España, especialmente por Madrid, Cataluña, Rioja, País Vasco y Asturias. En la provincia podrá probarse en restaurantes como La Curiosidad de Mauro de Cádiz, La Duquesa de Medina o el Restaurante Casa Antonio de Zahara. Ta,mbién se distribuirá en comercios especializados.

Las Botas ha hecho una importante labor de preventa; y es que, aunque el proyecto sea nuevo, llevan dos años trabajando en él. Durante dos años, se fueron marcando y seleccionando botas de pequeños cascos bodegueros gaditanos, las que se acercaban al vino final que queríamos desarrollar.

La característica fundamental del proyecto, explica el sumiller, radica en la combinación en diferentes porcentajes de esas barricas marcadas para la mezcla final, atendiendo a aspectos como la ubicación de la bota, la continuidad, procedencia, pureza y equilibrio organoléptico. Cada vino final es la combinación del contenido de esas botas en una cantidad cuidadosamente buscada, que marca el resultado final: son las fórmulas secretas de Las Botas.

La Manzanilla Apartada combina nueve botas de dos soleras fundacionales en Herederos de Argüeso, con tres estilos dominantes: salino, almendrado y biológico. Es una manzanilla viejesima sin filtrar, denominada “apartada” por el concepto de manzanilla, “donde la influencia oxidativa va relegando y dominando a los caracteres de la crianza biológica”. La vejez media está entre los 12 y 14 años.

El Fino Cruzado combina ocho botas de tres viñistas o almacenistas minoritarios, con origen en el Pago de Balbaina, con destino a soleras de fino con crianza mixta (biológica y oxidativa a lo largo del año).
El nombre de Cruzado atiende a la combinación de botas, viñistas y de las dos crianzas. La vejez media es de 10 años.

Tanto la manzanilla como el fino se han empezado a embotellar a mediados de marzo. Se producen 2.000 botellas de cada uno.

El ‘Amontillado Perpendicular’ es una combinación en diferente porcentaje de cuatro botas, que proceden de tres encastes (origen) jerezanos, que forman la solera de Amontillado Urium, con vejez cercana a los 20 años y con prolongadisima crianza biológica. El nombre Perpendicular atiende a la fusión de las dos crianzas que tiene el Amontillado (la biología y la oxidativa)

El Palo Cortado Horizontal es el resultado de combinar cuatro botas de palo cortado jerezano, que nunca fueron vinos intermedios y que desde la primera clasificación se determinó que siguiesen una vida de crianza oxidativa. Procede de la solera de bodegas Urium y tiene una vejez media entre 20 y 22 años. El nombre Horizontal viene dado por su recorrido en línea recta desde su primera clasificación.

Actualmente se están solventando los trámites burocráticos para etiquetar el amontillado y el palo cortado, por lo que próximamente empezarán a embotellar en un mes las 700 botellas de cada tipo previstas.