El frío del inicio del verano ha retrasado la maduración de la uva. El Consejo Regulador jerezano prevé una cosecha un 10% superior que la anterior.

 

Más lluvia y un inicio del verano inusualmente suave ha retrasado el inicio de la cosecha en el Marco de Jerez, aunque el Consejo Regulador espera que sea más abundante que la del pasado año.

El Cosejo aporta datos para describir la campaña agrícola: la pluviometría ha superado la media histórica de 620 litros por metro cuadrado, registrándose en algunos pagos cantidades superiores incluso a los 800 litros. “Sin embargo, lo más destacable ha sido la distribución temporal de estas lluvias, que en más del 50% cayeron en los meses de primavera”, explican. Por otra parte, el hecho de que las temperaturas durante la primera parte del verano hayan sido inusualmente suaves “ha ralentizado la evolución del estado fenológico de la uva, que ya venía con un cierto retraso desde la primavera. Los escasos días de levante tampoco han favorecido la maduración de la uva, que en la inmensa mayoría de los pagos de los nueve términos que conforman la Zona de Producción de la Denominación de Origen”. Así, esta estaban muy por debajo aún de la graduación mínima exigida reglamentariamente de 10´5º Baumé el 10 de agosto.

Las circunstancias meteorológicas ha originado en algunos pagos racimos muy desiguales en términos de madurez, “coexistiendo incluso en la misma planta uva bien “metida en caldo” con otra que se encuentra en estadios de desarrollo mucho más tardíos”. Mientras, el estado sanitario del viñedo este es “bueno en general, aunque se han observado algunos episodios de oídio, principalmente en las zonas costeras, donde las temperaturas más frescas y la mayor humedad puede suponer un riesgo añadido”.

Así, a finales de esta semana la cosecha se inicia en los pagos de interior, que son los primeros en vendimiarse. Por lo que respecta a las previsiones de cosecha, el Consejo lanzó una estimación en el entorno del 10% por encima de la producción de la campaña pasada.