Cervezahara es el proyecto de una pareja de informáticos que comprende una cerveza artesanal, un patio donde disfrutarla y un Citroën de la II Guerra Mundial restaurado para cocinar.

Un regalo de cumpleaños les ha llevado a estar a meses de abrir local en Zahara de los Atunes y a convertir un antiguo camión para el transporte de caballos  en una cocina ambulante. Hace tres años, Oliva Pérez regaló a su pareja un curso para fabricar cervezas artesanales. Un curso para los dos. Ahora reparten su tiempo entre la empresa informática que tienen en Madrid y Cervezahara, la primera cerveza artesanal de la pedanía barbateña.

Y es que el curso les gustó mucho, y siguieron haciendo experimentos en casa y formándose. Conocieron a un maestro cervecero canadiense que parecía señalado por el destino para dedicarse a esto: se llama Bob Maltman, y su apellido se traduce como Hombre-Malta. Él les asesoró, les dio las pautas para simplificar el trabajo y las fórmulas para hacer lo que andaban buscando.

Bajo la denominación Cervezahara se elaboran tres tipos de cerveza: Atunanta, una rubia un poco amarga, retinta, un poco cobriza y fácil de tomar, y Rubia de Cádiz, una negra con sabor a rubia.

De esta forma, el regalo de cumpleaños se convirtió en la fórmula que Oliva estaba buscando para volver a la tierra de sus padres (su familia es de Vejer). Ahora tienen un local con un patio en Zahara de los Atunes que abrirá el próximo 28 de abril. También se llama Cervezahara, y está situado en la calle Pradillo numero 33. La pega que tiene este espacio es que no es lo suficientemente amplio como para acoger la fabricación de cerveza y una cocina. Será la fábrica lo que vaya allí, una vez que consigan los permisos necesarios. Ahora son lo que se denomina ‘cerveceros nómadas’, que encargan la fabricación bajo una receta propia. Actualmente, esta cerveza se hace en Alcorcón (Madrid).

Para suplir la falta de espacio para una cocina pensaron en una rodante: acudieron con la idea a un taller especializado que convirtió una Furgoneta HY de Citroën de la II Guerra Mundial, que se había usado para el transporte de caballos, en una cocina equipada con todo lo necesario para servir las tapas que proyectan para el futuro local.

Mientras abre el nuevo establecimiento, la cerveza se puede adquirir a través de Internet y en el restaurante Mar Cuatro de Valencia.

Puedes leer más sobre las cervezas artesanales que están surgiendo por toda la provincia de Cádiz, aquí.