Una nueva empresa ahorra el fastidioso proceso de tener que lavar y cocer a los gasterópodos: los vende ya hechos, solos o acompañados por su salsa tradicional

La pareja formada por María del Mar López Mesa y Juan José Ballesteros han transformado las instalaciones de una empresa de transformación cárnica de la avenida de la Sierra de Medina en el primer negocio en la provincia con el registro sanitario específico para cocinar caracoles y cabrillas. Hay uno general de procesado de alimentos que sí tienen más empresas y que ampararía esta producción. Pero ellos son los primeros en obtener el exclusivo para caracoles, cabrillas y nada más. Allí hacen lo que nadie quiere hacer, por mucho que le guste comer estos bichitos: lavarlos y cocerlos.

La idea fue de Juan José, que trabajaba en una distribuidora de caracoles vivos. Cuando algún cliente sugirió que se los vendieran ya cocinados porque se le iba un tiempo tremendo en prepararlos, Juan José se ofreció a hacerlos él mismo y vio que era una idea de negocio que podía funcionar. Solventaron trámites, consiguieron los permisos y, hace cuatro meses, arrancó oficialmente la andadura de Elaborados La Jota.

La empresa hace dos productos durante todo el año: las cabrillas en tomate, en una salsa tradicional de Medina, y cocidas, listas para que cada cuál le ponga su propio aderezo. De abril a julio hacen también caracoles, en picante o sólo cocidos. Juan José explica que siempre optan por producto nacional (en el caso de los caracoles también se utiliza el marroquí a principios de temporada) y que hacen un proceso de selección para ofrecer un producto de calidad. Por ejemplo: los caracoles se criban por tamaño. Sólo sirven los de más de 36 milímetros y además se hacen dos selecciones para evitar que salgan ejemplares ‘defectuosos’, una cuando están aún vivos y otra después de cocerlos.

Los gasterópodos se comercializan envasados al vacío y en paquetes de 700 gramos, a un precio de seis euros. También hay formatos especiales para la hostelería, en cubos de ocho kilos. De momento, los paquetes para particulares se pueden comprar en los supermercados Día de la localidad. Precisamente, actualmente buscan distribuidores para que su producto llegue a más sitios.

El arranque ha sido prometedor, según explican desde esta pequeña empresa, donde los números empiezan a cuadrar; quizás, explican, porque la anterior experiencia de Juan José, que ha dejado la distribuidora de caracoles para centrarse en el negocio, ha hecho que parta con muchos contactos en el sector.

La empresa está en el número 2 de la avenida de la Sierra y su teléfono de contacto es el 622083012.