Un gin con uva Palomino fino como botánico singular, un brandy Solera Reserva, un licor -Peach Brandy- con una receta secreta, cuatro rones y el vermut Atamán componen la nueva división de productos de alta graduación.

 

Bodegas Barbadillo ha dado a conocer su nueva división de bebidas espirituosas, compuesta por una ginebra, dos brandies, un licor, cuatro rones y un vermut

La ginebra es March un premium clásico de estilo London Dry que incorpora la uva Palomino que elabora esta bodega del Marco de Jerez. Es la ginebra que se destila más al sur de Europa continental. Explican desde Barbadillo que se ha puesto especial atención y mimo a la hora de elaborar esta bebida espirituosa, seleccionando cuidadosamente sus botánicos como el enebro común, piel de naranja y de lima, semilla angélica, raíz angélica y mosto de uva palomino fina; estos ingredientes sumados a las seis destilaciones «hacen de esta una ginebra fresca y cítrica, con notas vínicas».

Desde su fundación, esta bodega ya contaba con brandies en sus botas, cuando a mediados del siglo XIX se empieza a envejecer en botas las ‘holandas’ que se utilizaban para el cabeceo de sus vinos generosos, siguiendo el tradicional sistema de Criaderas y Soleras. Al Brandy de Jerez Barbadillo Solera Gran Reserva, con más de 20 años de crianza, se une el nuevo Brandy de Jerez Barbadillo Solera Reserva que es fruto «de una cuidadosa selección de las mejores holandas procedentes de la destilación de vinos blancos, y que posteriormente envejecerían en botas de Jerez que habían sido utilizadas para la crianza de vinos Olorosos y todo ello bajo el influjo del microclima del que se disfruta en Sanlúcar».

El licor es el Peach Brandy, en el que se unen la presencia de los brandies de Barbadillo con la suavidad del melocotón. Peach Brandy se elabora con una receta que trajo de Reino Unido Beatriz de Sajonia, esposa del Infante Alfonso de Orleans y Borbón, uno de los primero aviadores españoles, que en colaboración con Barbadillo, empezó a producir este licor y a venderlo a la Casa Real.

La marca Capirote es una marca nueva que hace referencia al pájaro con el mismo nombre autóctono de la Isla de La Palma, pequeño, de color sobrio y canto agradable. Se trata de una gama de rones exclusivos, artesanales y de pequeña producción elaborados por la última destilería familiar que queda en esta isla, la cuarta generación de los Quevedo que han seguido respetando la tradición y destilando ron directamente del jugo de la caña. Supervisando el proceso se encuentra Santiago Bronchales, maestro ronero de reconocido prestigio que cuenta con más de 20 años de experiencia en la producción de rones en Europa y el Caribe.

La gama cuenta con cuatro productos: Ron Blanco Bisabuelo, procedente de la destilación del zumo de la caña fermentado y con reposado en la botella; Ron Capirote Especiado, con una crianza en madera de 12 a 15 meses macerados con canela, coco y vainilla; Ron Capirote Miel, con 12 meses de crianza en barrica infusionado con un 5 por ciento de miel pura de abejas; Ron Capirote Selección, con una crianza media de ocho años envejecido utilizando el sistema de Criaderas y Soleras propio del Marco de Jerez.

Por último, a esta nueva familia de espirituosos de Barbadillo se une el vermut Atamán elaborado fundamentalmente con manzanillas de los históricos cascos bodegueros Angioletti y El Toro, del Barrio Alto Sanluqueño. Se inspira en las viejas reservas de vinos quinados y antiguos vermuts que han permanecido guardados en Bodegas Barbadillo durante años. Con Atamán, Barbadillo ha querido recuperar la tradición vermutera trayendo desde el pasado, pero con aire de renovación, este vermut con carácter serio y de flores manzanilleras.

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