La familia Garrucho recupera la tradición milenaria de la antigua Carissa Aurelia, la ciudad romana ubicada entre Espera y Bornos, para elaborar su propio aceite en tres variedades: manzanilla, aberquina y hojiblanca

El grupo de Empresas Garrucho de Espera ha recuperado desde hace unos años la producción de aceites de oliva propios que hacen honor a la tradición olivarera de la zona de Espera. El nombre escogido es Carissa en referencia a Carissa Aurelia, nombre de la ciudad romana situada entre las actuales Espera y Bornos.
Según explica, han retomado una tradición milenaria, puesto que el aceite de la zona ya se transportaba en ánforas por todo el imperio romano.
Actualmente, la familia Garrucho está elaborando un aceite “de aroma intenso y sabor afrutado”. El aceite está elaborado íntegramente en la hacienda La sanguijuela, cerca del yacimiento arqueológico de Carissa Aurelia, donde se cultivan tres variedades: manzanilla, arbequina y hojiblanca.
Precisamente, la firma ha apostado por los aceites monovarietales de esos tres tipos, cada uno con diferentes características. Todos sus productos son de cosecha propia: sólo envasan aceite de oliva virgen extra, en botellas de cristal o latas para garantizar su conservación. Sólo utilizan medios mecánicos y las producciones son limitadas. El envasado, muy cuidado, también comprende cajas especiales para regalo.
Los productos han estado presentes en la primera Feria del aceite Olivera, celebrada en mayo de 2016 en Olvera, en actos como el Belén viviente de Espera, en la Feria del Mayor Activo de Jerez y en Exposierra 2017 en Villamartín.
De momento, la distribución física de estos productos se limita a Espera (Supermercados DIA, autoservicio El Colorao, La Tapería, Bar Avenida, peña flamenca Aires de Espera y Gasolinera Garrucho), Arcos (gasolineras Cepsa Las Nieves y Transportes Garrucho) y Bornos (Gasolinera Garrucho), aunque la idea es ampliar la red comercial. Tienen tienda online (ver aquí).