Alimentos de kilómetro cero, un único evento por día y amor por los productos de la tierra: así es el catering creado por dos jerezanos con amplia experiencia en la hostelería

Dos jóvenes jerezanos de 31 años pero con mucha experiencia en la hostelería han creado Canela & Clavo Food Desing, un cátering con el que buscan diferenciarse y satisfacer su pasión por la buena comida de la tierra y los vinos de Jerez. Luis Romero se formó en la Escuela de Hostelería de Jerez (que precisamente dirige su padre, Francisco Romero), ha trabajado en el País Vasco y cuenta con experiencia en la gestión tras su trabajo en la empresa familiar de hostelería. Actualmente es gerente de una fábrica de productos envasados, de quinta gama. Pepe Naranjo se formó en el Alabardero de Sevilla y destaca en su curriculum en Ritz de Barcelona. Está especializado en dirección hotelera y actualmente es propietario de la discoteca Tribbeca en la Alcalde Álvaro Domecq.
Ambos coincidieron trabajando en un cátering durante unos seis años y conectaron, explica Pepe. Los dos son “apasionados” del producto local “a muerte” -en esa pasión destacan los vinos jerezanos- y unos “disfrutones” de la comida. Con tanto en común, decidieron crear algo juntos, un cátering, pero diferente. Y el pasado mes de diciembre surgió la oportunidad.
Canela & Clavo ofrece alimentos de kilómetro cero, de cercanía, para “eventos con estilo”, y dedicación exclusiva: sólo atienen a una celebración al día. “Y nos volcamos. Mi socio se hace cargo de organizar servicio y yo me pringo en la cocina con el resto del personal para que todo salga redondo”, asegura Pepe. Quieren huir de la dinámica de trabajo de otras empresas similares, que cubren multitud de eventos simultáneamente para rentabilizar el negocio, y en este sentido cuentan con una gran ventaja: ellos no viven de Canela y Clavo, sino de sus respectivos trabajos. El catering es un “hobby apasionante”.
Sobre la mesa ponen alimentos de kilómetro cero no tanto por ecologismo sino por su convencimiento de la excelencia de la huerta de Conil, el atún de almadraba, la carne de retinto o el pescado de la Bahía de Cádiz. “Buscamos la máxima calidad de materia prima y en nuestras elaboraciones, teniendo como referencia nuestra cocina tradicional con influencias”, explican en su página web. En ella se pueden ver también cómo materializan esta filosofía: llama la atención la renovación de una receta típicamente jerezana, el aneto, que sirven en versión ‘mini’, con salsa castellana y arroz chuflado, y las elaboraciones con queso de cabra payoya, como unas tostas de chicharrones laminados con queso y tomate seco o el brick de chistorra de Larrazaba con el payoyo.
Ofrecen cáterings para eventos corporativos, para particulares, bodas (con una carta adaptada al estilo de la pareja) y disponen de un espacio en el centro empresarial de Jerez para acoger celebraciones. Se llama Canela & Clavo Room y cuenta con 400 metros cuadrados, por lo que da cabida a 460 personas sentadas (montaje en banquete) o 600 si se trata de un evento tipo coctel, por ejemplo.
Como conocían a la gente del sector, la empresa está arrancando bien. Tienen eventos de empresa cerrados hasta julio, indica.
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Canela y Clavo

Los socios Luis Romero (sentado) y Pepe Naranjo